¿Por qué mi bebé no se mueve?

Para toda futura madre, uno de los momentos más especiales de su vida es sentir por primera vez el movimiento de su bebé; porque experimenta de forma directa que en su vientre vive, se desarrolla y crece un pequeño ser.

La actividad embrionaria inicia a las 8 semanas de edad gestacional y se vuelve más sofisticada y coordinada hacia el final del embarazo. Entre las 16 y 20 semanas de edad gestacional es cuando la mujer embarazada puede percibir y se vuelve consciente de esos movimientos. Es una sensación como temblores leves en el abdomen, los cuales, poco a poco, aumentan de intensidad. Estas sensaciones están determinadas por los movimientos fetales y aportan a la futura madre una confirmación de que realmente está embarazada. A partir de este momento, dichos movimientos le ofrecen la certeza de que todo está bien.

Una sensación indescriptible, como sentir maripositas en el estómago.

La percepción materna de los movimientos fetales normales se reconoce como un indicador confiable del bienestar fetal. Por el contrario, la disminución o ausencia prolongada de movimiento puede ser sospecha de compromiso fetal y obliga a una valoración inmediata con su médico.

Existen numerosas patologías asociadas a la disminución del movimiento fetal, como son:

Insuficiencias placentarias: ocurre cuando la placenta no es capaz de llevar adecuadamente nutrientes y oxigeno al feto.

Oligohidramnios: es cuando existe una disminución en la cantidad de líquido amniótico.

Restricción del crecimiento intrauterino: cuando el bebé no crece a una velocidad normar dentro del útero, y por lo general nacen con bajo peso.

Trastornos hipertensivos del embarazo: cuando las cifras tensionales se encuentran en valores por encima de lo normal y se acompaña de proteína en la orina.

Patologías del cordón umbilical: cuando existe alguna compresión del cordón umbilical que altera la adecuada oxigenación del feto; entre otras.

Los fetos siempre producen movimiento después de la madre ingerir algún alimento. Para esto, debe colocarse semisentada en la cama o sofá, con los pies un poco elevados. Luego, colocar las manos sobre su abdomen por debajo del ombligo y concentrarse en percibir lo que siente.

Puede considerarse normal percibir 10 movimientos o más en una hora. Si percibe menos de 10 movimientos, se continúa la cuenta durante otra hora; la ocurrencia de menos de 10 movimientos en un intervalo de 2 horas debe ser señal de alerta para que acudan a su médico y se sometan a una valoración mas profunda. Otro protocolo es percibir 2 o 3 veces al día por lo menos 4 movimientos fuertes en 30 minutos.

La cuenta de movimientos es un indicador confiable de bienestar fetal, es un método económico que incluye a la madre y es un instrumento que está al alcance de todos.

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